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La grandeza del universo no nos hace pequeños, nos hace importantes
26 septiembre, 2013|Vida 2.0

La grandeza del universo no nos hace pequeños, nos hace importantes

style="text-align: justify;">Siempre he tenido una filosofía abierta y condesciende con los cambios que he visto suceder a mi alrededor. Sin embargo, hay momentos en la vida que nos vemos abrumados y superados por las dificultades que nuestro día a día nos impone. Dar un alto en el camino para respirar y meditar sobre si estamos en el lugar que queremos estar, es algo que aprendemos algunos durante el trayecto. Y es que detrás de la ausencia de problemas no se encuentra la inteligencia, sino más bien nuestra inteligencia se pone a prueba cuando tenemos que enfrentarnos a los grandes cambios.

Hace algo más de diez años, por motivos personales, me encontraba en una de estas situaciones. Me había embarcado en mi primera gran aventura, cruzar el charco y empezar de cero. Puedo sentirme afortunado porque, a pesar de estar tan lejos, tuve el apoyo de personas que jugaron el papel de familia. Tuve al otro lado del charco la personalización de hermanos, padres y amigos. Y no notaba vacío alguno. Pero algo  sucedió. Uno de los pilares que habían mantenido mi estabilidad emocional se derrumbaron. Y es en esa época cuando cambié la forma de ver las cosas. Descubrí como un niño que la felicidad no es eterna y que saber vivir no solo se trata de disfrutar de los buenos momentos, sino en saber como aguantar los embates de la vida con la cabeza alta y mucha cabeza.

Por aquél entonces había dejado de ser el ratón de biblioteca que fui en la adolescencia, y a raíz de estos acontecimientos volví a refugiarme en los libros. Con la diferencia que cambié a Stephen King y las novelas históricas por libros de filosofía y ensayos. Devoré gran parte de las obras que son obligatorias, incluso pasando por el que muchos expertos consideran el primer paso para adentrarse en este universo: El Mundo de Sofía. Un hermoso libro que resume la filosofía occidental a través de la historia de las cartas que recibe Sofía de parte de un filósofo. A partir de ahí me metí en el universo de la filosofía clásica.

Más adelante, topé con multitud de autores alternativos y de filosofía moderna, hasta que caí de bruces contra un autor que me cambió radicalmente: Ken Wilber, y su libro A Brief History of Everything (Breve Historia de Todas las Cosas). Desde ese día intenté vivir como quería, estar en el lugar que creía que me correspondía y luchar por la felicidad ante todas las cosas. A pesar que luego viviría una de las épocas más felices de mi vida, luego tuve cuatro años de profunda crisis de la que he vuelto a resurgir retomando de nuevo como partida al chaval de 20 años que recibió su primera gran bofetada.

Mantener la cabeza fría y mantener el balance entre corazón y mente para sacar una conclusión conveniente, es un ejercicio del que desgraciadamente solo puedes coger fondo en competición. Siempre viene  inesperadamente y jamás lograremos recibir los mayores golpes de nuestra vida de la mejor forma posible, pero la idea es saber volver a levantarse.

Hace poco vi la película Cloud Atlas, que os recomiendo fervientemente no sin antes leer el libro en el que se basa. Este libro, como tantos otros y como, en resumen, la filosofía, nos enseña que no importa tus creencias ni el dogma, y que la grandeza del universo no nos hace pequeños sino más bien importantes. La vida de cada uno de nosotros, cada acto de nuestra vida tiene una razón de ser y unas consecuencias que pueden transformar nuestro entorno y el de los demás. Tal vez si alguien hace siglos no hubiera tomado una decisión, correcta o incorrecta, muchos de nosotros ni tan siquiera existiéramos. Este libro te enseña como, incluso las malas decisiones y la maldad, tienen un papel importante dentro del juego de la vida. Y que tenemos que respetarnos y valorar nuestra importancia y la de los otros.

En definitiva, vivimos en una sociedad que hace que nos olvidemos lo que somos sumiéndonos en un mar de responsabilidades y complicaciones. Pero no nos engañemos, la vida nos la construimos nosotros solos. Hay gente que lucha toda su vida por ser alguien importante, alguien influenciable cuando, si lo piensas bien, todos y cada uno de nosotros somos ya de facto importantes.

Os adjunto este vídeo que une la reflexión del astrofísico Neil deGrasse con una música y unas imágenes que llenan de vida y esperanza. No os lo perdáis.

¿Y tu, has aprendido a valorarte?

2 comments
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Jorge

2 coments

  • Carolina Paniagua
    27 septiembre, 2013 at 2:21 pm

    Me encanto tu comentario y mas que eres emprendedor empedernido!!!

    Saludos desde México.

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